un accidente fortuito no se puede evitar

¿Cómo funciona un accidente fortuito?

Los accidentes son causa de la fatalidad. Es decir, se supone que al ser accidente debe haber sido producido por una causa azarosa. No obstante, en el ámbito legal y de las aseguradoras es un término perfectamente válido. Por eso, vamos a conocer a detalle cómo funciona un accidente fortuito.

¿Qué es un accidente fortuito?

Llamamos accidente fortuito a un evento inesperado, lo cual parece ilógico porque todo accidente es siempre producto de una circunstancia inesperada. No obstante, en el ámbito legal la expresión hace referencia a un tipo particular de siniestro en el que el responsable no lo hace con conocimiento de causa o que, aun sabiéndolo, no puede evitarlo.

los accidentes fortuitos son a causa de la fatalidad

¿Cómo funciona un accidente fortuito?

una piedra arrojada por la circulación de otro vehículo es un accidente fortuito

En primer lugar, se debe diferenciar accidente fortuito de fuerza mayor. Se denomina fuerza mayor a la intervención de un elemento que no depende directamente de la manipulación humano sino de otras causales, como fenómenos naturales.

Si, por ejemplo, se produce un terremoto o inundación que obliga a un automóvil a salir de su recorrido y esto genera alguna consecuencia se considera de fuerza mayor. En otros casos, el accidente fortuito se produce cuando no es posible determinar la raíz del incidente, como cuando hay una mancha de aceite que hace deslizar a un vehículo.

Por ejemplo, si hay piedras en la carretera y el neumático de un vehículo que va delante arroja una contra nosotros se considera un accidente fortuito. La aseguradora de aquel vehículo debe indemnizarnos por los efectos que genere la piedra lanzada. Si esa piedra es producto de un meteorito que se fragmenta al entrar en la atmósfera o no se sabe su procedencia se considera fuerza mayor, y la indemnización no cabe.

Accidente fortuito vs. negligencia

Hay que tomar en consideración que un accidente propiamente tal se produce sin la intención de que algún daño, aunque sea colateral, se produzca. Se llama accidente fortuito a casos peculiares en que no hay modo de evitar que el siniestro ocurra.

Es diferente de cuando se prueba negligencia por parte de alguna de las partes. Si alguien se lanza en patines a toda velocidad por una pendiente y resbala en un charco de aceite, hay negligencia, no accidente fortuito. El conocimiento de causa es el punto en el que radica la sensible diferencia.

Un caso famoso

Por las redes y los medios masivos circuló hace algún tiempo una anécdota muy célebre. En el evento, un joven salta de un décimo piso con planes suicidas. En un apartamento, dos personas discutían. El hombre acostumbraba amenazar a su esposa con una escopeta descargada. Pero, en dicha ocasión, el arma tenía una bala en la recámara y esta atravesó la ventana justo en el momento en que el joven iba en caída libre.

El informe criminalístico reveló que el joven no habría muerto por la caída, puesto que una red de seguridad fue colocada cuando realizaban reparaciones en el edificio. Dicha red le habría evitado dar contra el piso. La causa real de la muerte fue el balazo. ¿Se trataba de un homicidio involuntario?

Las experticias dieron a conocer que el mismo joven había cargado la escopeta, con la esperanza de que el hombre asesinara a su esposa. La pareja eran sus padres. Es decir, murió por su propia causa. ¿Qué procede en este caso, accidente fortuito o negligencia? El hombre pudo haber evitado lanzarse al vacío. Pero el padre también pudo evitar amenazar con la escopeta, aun cuando creyera que estaba descargada.

Finalmente, es importante saber cómo funciona un accidente fortuito para saber si debe proceder una indemnización a nuestro favor si nos vemos afectados por la acción de un tercero, aunque haya sido de forma involuntaria.

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