conoce cómo funciona la alfarería

¿Cómo funciona la alfarería?

Esta disciplina ha acompañado a la humanidad desde el Neolítico hasta nuestros días y ha evolucionado con ella. Desde su creación, ha evolucionado desde lo meramente utilitario a un elemento clave en la creación de nuevos elementos. Sin embargo, no es mucho lo que se sabe de ella en realidad. Por ello, acá te hablaremos de cómo funciona la alfarería.

¿De dónde viene este término?

qué es la alfarería

Para comenzar, apelar a la etimología de seguro nos dará más luces sobre cómo funciona la alfarería. Se dice que esta deriva del vocablo árabe  al-fahhar que puede traducirse como “la cerámica”.

Por tanto, la alfarería funciona como el conjunto de métodos y técnicas para la elaboración de piezas cerámicas o meramente arcillosas. Según algunos, puede considerarse un arte o un oficio. A su vez, este, en dependencia de la estética y complejidad, permite al ser humano crear múltiples enseres.

Como dato curioso, la alfarería  es el nombre que reciben los lugares donde se comercializan y fabrican los objetos hechos de arcilla. Allí, no es raro que también suela vivir el obrador de estas.

¿Qué involucra la alfarería?

Comúnmente, alfarería es sinónimo de cerámicas, o sea de la elaboración de vasijas de barro cocido. Sin embargo, lo cierto es que abarca, además de las vajillas, cuencos y ollas; a la azulejería sencilla, la tejería, la ladrillería y la producción de baldosas sin esmaltar.

La industria alfarera se ocupa de un conjunto de técnicas más depuradas que las de la artesanal. Después de todo, en esta última se realizan más procesos de cocción de las piezas. Asimismo, los procesos de esmaltado se vuelven más sofisticados y el resultado de una calidad más fina.

Adicionalmente, otras técnicas que se asocian a la alfarería y la cerámica son la loza y la terracota. Finalmente, sobra destacar que el artesano se encarga de realizar su oficio haciendo gran uso de la creatividad para darle vida a los objetos de uso cotidiano.

¿Cómo funciona la alfarería?

En nuestros días la alfarería es mucho más que técnicas de producción con barro cocido. Su funcionalidad abarca elementos constructivos que comprenden azulejos esmaltados, porcelanatos, ladrillos y baldosas de barro sin esmalte fabricados industrialmente.

Sumado a ello, otra aplicación de la alfarería es la producción de tuberías para la conducción del agua. Sin embargo, ello no indica que lo más tradicional  no continúe siendo elaborado.

Finalmente, se puede decir que la función más contemporánea de la alfarería está vinculada a la creación de materiales térmico-resistentes. Un ejemplo, son los revestimientos cerámicos en el interior de motores, que disminuyen sustancialmente el desgaste y el riesgo de fundición de los mentales comprometidos.

¿Cuáles son las técnicas de moldeado en la alfarería?

El modelado a mano es una técnica arcaica usada por los pueblos primitivos. Aún hoy se encuentran artesanos que laboran las piezas  construidas mediante el estirado de la pasta.

Una de las técnicas es conocida como el modelado a torno de alfarero. En ella, se coloca una bola de arcilla en la rueda del torno. Esta gira mientras la arcilla es presionada para que adquiera su forma.

Por otro lado, también existe el modelado al vaciado. Este se trata de la técnica en la que la arcilla líquida es vertida en un molde de yeso. Una vez que este absorbe el agua de la capa de arcilla, es volcada fuera y se deja secar.

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