detalles de una antítesis

¿Cómo funciona la antítesis?

Empleada con frecuencia en la dialéctica y la retórica, implica sumergirse en las aguas disímiles del pensamiento. A veces, para perfeccionar; a veces, para antagonizar. Tal y como lo hace la anterior frase. Hagamos un esfuerzo en entender esta poderosa herramienta discursiva, comprendiendo cómo funciona la antítesis.

¿Qué es la antítesis?

Hablamos de un término cuyo origen y uso se remontan a la Grecia antigua. Donde vocablos como “anti” y “thesis” traducían la “oposición de opiniones intrínsecas o presentes en un mensaje”. De allí que su utilización sea frecuente en disciplinas valoradas entonces como la oratoria, la filosofía, la poesía, la música y algunas otras.

Una definición válida de la antítesis denota la contraposición de dos pensamientos, bien en modo de versos o frases. Siendo riguroso constatar que dichas expresiones o ideas posean significación opuesta, o que su subjetividad e indefinición, dé la impresión de serlo. De allí que su finalidad sea la de resaltar una idea por medio del enfrentamiento de su contraste.

La composición de la antítesis se logra por el uso de palabras antónimas o de sintagmas y frases divergentes pero cercanas en su gramática y sintaxis. Paradigma de lo dicho se evidencia en “tan grande de cuerpo y tan chico de mente” o en “dadme libertad o dadme muerte”. Ambas de hecho, cumplen con lo predispuesto por la antítesis. Para comprenderla mejor, también serviría saber cómo funciona un oxímoron.

¿Cómo funciona la antítesis?

funcionamiento de la antítesis

Para discernir bien sobre la antítesis, debemos recordar que como recurso de la retórica guarda relación con el oxímoron y la paradoja. No obstante, no debe confundírseles, ya que el oxímoron se restringe a la contradicción entre dos palabras contiguas. Por otro lado, la paradoja reúne ideas más elaboradas y contradictorias en un solo discurso.

La Antítesis tiene siempre la función de robustecer una idea general, facilitando su comprensión y significado. Como figura literaria o discursiva su propósito es balancear cualidades opuestas y dar a entender mejor la materia de la que se habla. También, es vista como un apoyo a nivel textual para sugerir cierta ironía.

Como recurso filosófico, la antítesis es una negación a una tesis propuesta previamente. A través de su empleo se hace patente la refutación de una o varias ideas. Siendo común que se recurra a expresiones como “sin embargo”, “pero”, “no obstante”, “por el contrario” para invocarla dentro del discurso.

Hermosos ejemplos del uso de la antítesis

En poesía y literatura tenemos muestras más que ejemplares de la antítesis. Como es el caso de la obra de J. A. Goytisolo en “Canción de cuna para Julia” (de Del tiempo y del olvido). En ella, expresa “Los niños van por el sol y las niñas, por la luna”. También, perdura de Pablo Neruda, en su Poema 20, de Veinte poemas de amor y una canción desesperada “Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido”.

Igualmente, hay numerosos modelos de antítesis de uso cotidiano que resaltan por ingenio o ironía. Entre ellos “Trabajar para vivir o vivir para trabajar”, “Gracias a Dios, soy ateo”, “Mejor paso que rinda, a trote que canse”. Como también, “No hay peor soledad, que sentirse solo, estando acompañado”.

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