funcionamiento de un calambur

¿Cómo funciona el calambur?

Esta figura retórica literaria, con un nombre fonéticamente semifrutal, tiene en su naturaleza las claves del ingenio para crear humor y diversión en mensajes aparentemente serios. Además, produce creativos y elaborados acertijos con el lúdico ensamble de las sílabas comprometidas. Bien sea para enriquecernos cognitivamente o solo por curiosidad cómo funciona el calambur, nos recompensará.

¿Qué es el calambur?

concepto de calambur

Etimológicamente este término pudiera derivar de los vocablos italianos «calamo burlare», los cuales se traducen como bromear con la pluma. De allí que se desprendan o provengan sus características literarias y su carácter incógnitamente jocoso. Curiosamente, el calambur puede estar presente o manifestarse en el texto de manera deliberada o accidental.

Esencialmente, es una travesura gramatical o juego de palabras, donde exprofeso se busca agrupar fonemas por medio de la selección de palabras. En tal sentido, la presencia o vecindad en la frase garantizan la concurrencia de un significado oculto o paralelo. Este recurso lingüístico es sin dudas hijo del ingenio, cómplice de la intriga y de la comunicación críptica y picaresca.

Como recurso retórico y de dicción se fundamenta en la unión de las sílabas de dos o más palabras, alterando el espacio natural de separación entre ellas. Esto con el fin de obtener un significado diferente al que tienen en su posición habitual dentro de una oración o frase. Para entender por qué se trata de un recurso de este estilo, vale saber cómo funcionan las figuras retóricas.

El objetivo del calambur es transformar una formulación teóricamente neutra en una broma o burla oculta. Esta, con frecuencia, puede ser advertida solo por la confesión del autor o por la interpretación de aquellos que conozcan su intención burlesca.

¿Cómo funciona el calambur?

El calambur posee la función de ocultar dobles sentidos, significados o distorsiones. Esto se hace por intermedio de propiedades, claramente, semánticas como la homonimia, paronimia y la polisemia.

Es igualmente vista como una figura expresiva, discursiva, de dicción, literaria y retórica. A menudo es empleado para urdir bromas veladas y para la elaboración de curiosas y a veces brillantes adivinanzas y acertijos. Esto dada su gran capacidad de sorprender por la erupción de su respuesta develada. Es de hecho un divertimento para toda audiencia.

El calambur producto de la sintaxis y de la gramática castellana puede aparecer como el resultado de la casualidad. A veces coincidiendo con personajes y asuntos que revisten cierta trascendencia temporal o humana. Por tal razón, ha sido común advertirlo en mensajes publicitarios y editoriales o artículos de prensa.

Ejemplos universales del uso del calambur

No son pocas las muestras ingeniosas del uso del calambur en la historia. Son famosos los empleados por personajes como Góngora en plan de puya a su rival Lope de Vega «A este lopico, lo pico». También, el audaz Quevedo burlándose Mariana reina de Austria, quien era coja, diciendo “entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja”.

Otras formulaciones son más sencillas como “Yo loco, loco, y ella loquita”, o sea, Yo lo coloco y ella lo quita. También, “Por un caminito adelante va caminando un bicho y el nombre de ese bicho ya te lo he dicho”, cuya respuesta es vaca. Asimismo, “Este banco está ocupado, por un padre y por un hijo, el padre se llama Juan, el hijo ya te lo he dicho”. Acá la respuesta es Esteban.

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