cómo funciona el condicionamiento operante

¿Cómo funciona el condicionamiento operante?

Existen muchas conductas que repetimos cuando obtenemos resultados positivos, y otras que, al contrario, disminuimos al ver que sus resultados nos perjudican. Por otra parte, en la educación de niños, e incluso mascotas, se les otorga una recompensa cuando realizan una buena acción o mantienen el comportamiento que se les ha indicado. Todos estos procesos son terapias conductuales, por esta razón, ¡te invitamos a seguir leyendo cómo funciona el condicionamiento operante!

¿Qué es el condicionamiento operante?

El condicionamiento operante tiene sus bases en el condicionamiento clásico descrito y explicado por Ivan Pavlov y John B. Watson. Su mayor exponente fue Frederic Skinner. Sin embargo, fue Edward Thorndike quien estableció la “ley del efecto”, uno de sus antecedentes más claros.

La ley establece que, la persona cambiará su conducta en referencia con consecuencia de su respuesta. En este carácter es que se diferencia del condicionamiento clásico, el cual se refiere al aprendizaje mediante un estímulo. Mientras que, el operante se refiere al aprendizaje sobre las consecuencias de la respuesta.

¿Cómo funciona el condicionamiento operante?

cómo funciona el condicionamiento operante

En primer lugar, se deben tener claros los conceptos que maneja este paradigma. La “respuesta operante o instrumental”, se refiere a cualquier conducta que conlleva a una consecuencia determinada. Actúa sobre el medio, y no en función a este. El término “consecuencia”, se refiere al resultado de una respuesta; esta puede ser positiva (refuerzo) o negativa (castigo).

Debe tenerse claro que lo que se refuerza o castiga es la conducta, no el animal o persona que realice la conducta. Por su parte, el “reforzamiento” que se refiere a la consecuencia de las conductas, puede ser positivo, en donde se trata de la obtención de una recompensa o premio por la ejecución de una respuesta, o negativo, que comprende la desaparición de estímulos aversivos.

El “castigo” se usa con la finalidad de que la conducta no se vuelva a repetir, por lo tanto, es una consecuencia de una conducta determinada. Existe el castigo positivo y negativo. El positivo se refiere a un estímulo aversivo luego que se produzca la respuesta, y el negativo, a una sanción por la conducta ejecutada.

Por otra parte, el “estímulo discriminativo” indica al sujeto de aprendizaje que, si lleva a cabo una determinada conducta, tendrá como consecuencia la aparición de un reforzador o de un castigo. Y, por último, el “estímulo delta” se refiere a aquellas señales que, al estar presentes, informan de que la ejecución de la respuesta no conllevará consecuencias.

Algunas técnicas utilizadas por este paradigma

técnicas utilizadas por el paradigma

El condicionamiento operante, se basa en que la probabilidad de que se dé una respuesta determinada depende de las consecuencias esperadas. Por lo tanto, la conducta es controlada por estímulos discriminativos presentes en la situación de aprendizaje que transmiten información sobre las consecuencias probables de la respuesta.

Por ejemplo, si estamos en un centro comercial y observamos un cartel de “piso mojado”, nos indica que no debemos pasar por ese espacio, pues ensuciaremos o nos podríamos caer. En este ejemplo, el cartel sería el estímulo discriminativo, y la evasión del espacio funcionaría como reforzador positivo de la respuesta instrumental de pisar en otra dirección.

Ahora que conoces cómo funciona el condicionamiento operante, es momento de que sepas cuáles son las técnicas utilizadas en este paradigma. Existen técnicas operantes para desarrollar conductas y otras para eliminarlas.

Entre las primeras se encuentran: técnicas de instigación, moldeamiento, desvanecimiento, encadenamiento, y programas de reforzamiento. Entre las segundas, se encuentran: extinción, entrenamiento de omisión, programas de reforzamiento diferencial, coste de respuesta, tiempo fuera, saciación y sobrecorrección.

Si te fue útil este post sobre cómo funciona el condicionamiento operante, ¡no puedes dejar de leer!

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