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¿Cómo funciona una crema antibiótica?

Cada enfermedad posee un tratamiento diferente que garantice su sanación completa. De esta manera, se obtienen los mejores resultados previniendo el menor número de consecuencias. Por eso en lo referente a las enfermedades de la piel se utiliza la vía tópica. Por eso es necesario conocer cómo funciona una crema antibiótica y como puede sanar alguna afección cutánea.

¿Qué es una crema antibiótica?

cómo funciona una crema antibiótica

Una crema antibiótica es cualquier sustancia química que por sus componentes farmacológicos es capaz de tratar infecciones en la piel. Todo parte del hecho de que tratar las enfermedades tópicas mediante el uso de cremas resulta más beneficioso. La razón de ello es que se utilizan dosis pequeñas que generan grandes avances en el tratamiento. Al tiempo que reducen los efectos secundarios dentro del organismo.

Al tratarse de un tratamiento antibiótico permite combatir infecciones que afecten la piel de alguna manera. Asimismo, cabe destacar que no todas las cremas antibióticas son iguales porque están hechas para zonas específicas del cuerpo. Por lo tanto, deben ser suministradas dependiendo del área correspondiente.

Algunos ejemplos de cremas antibióticas son la clindamicina para el tratamiento del acné; el ácido fusídico que se utiliza mayormente para infecciones alrededor del orificio nasal, o aquellas causadas luego de una depilación. La climandicina es altamente recomendada para combatir al germen Staphylococo Aureus. Por otro lado, en lo referente a quemaduras y picaduras se utiliza la neomicina con bacitracina.

¿Cómo funciona una crema antibiótica?

Para entender cómo funciona una crema antibiótica debemos fijarnos en los componentes que la integran. Debido a que cada componente es una sustancia química capaz de actuar sobre un microorganismo de forma específica. En este sentido, una crema antibiótica puede accionar como bacteriostática al paralizar el desarrollo de las bacterias o como bactericida causando su muerte.

No obstante, el buen funcionamiento de una crema antibiótica depende de dos factores. El primero de ellos corresponde al diagnóstico, ya que partiendo de su eficacia es posible encontrar el ingrediente activo que se encargue de atacar al germen. El otro aspecto es contar con un medio adecuado para suministrar dicho ingrediente activo. Es decir, tener un contacto directo con la infección.

Luego de asegurar estos factores, tan solo es necesario continuar con la aplicación del tratamiento tópico hasta conseguir los resultados esperados.

Indicaciones de una crema antibiótica

Como todo medicamento, existen ciertas indicaciones o precauciones que se deben tener en cuenta al momento de utilizar cremas antibióticas para tratar infecciones. Primero es necesaria una higiene adecuada sobre el área infectada. Se debe mantener un grado alto de limpieza mediante el uso de agua y jabón, pero también hay que mantener seca la zona afectada.

También hay que recalcar el punto mencionado al principio, cada crema tiene componentes diferentes dependiendo del tipo de infección y localización. Por este motivo, el tratamiento también cambia, encontrando así cremas antibióticas con indicaciones específicas. Adicional a esto, las cremas antibióticas deben usarse dentro de un tiempo estipulado y siempre bajo la indicación de un especialista.

El uso desmedido de una crema de este tipo puede provocar una reacción alérgica o la ineficacia de un fármaco sobre un germen debido a que este desarrollo resistencias.

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