cómo es la función de la doctrina de los actos propios

¿Cómo funciona la doctrina de los actos propios?

Para poder convivir en armonía, los seres humanos necesitamos que existan leyes que regulen nuestro accionar. Las cuales forman parte del Derecho. En este sentido, dentro del derecho, existen una serie de principios generales fundamentales. Cuya función es abstraer ciertas cualidades de las leyes. Tales como la doctrina de los actos propios. Aquí conocerás los detalles importantes de cómo funciona la doctrina de los actos propios.

Non venire contra factum propium

Non venire contra factum propium es la locución latina con la que se conoce a la doctrina de los actos propios. Uno de los principios generales del derecho que impide a un individuo actuar en contra de actos hechos con anterioridad. Dicho de otro modo, esta doctrina impide que un individuo vaya contra una conducta realizada anteriormente. Con la finalidad de limitar los derechos de otro individuo.

Teniendo en cuenta que este otro individuo habría actuado movido por las acciones anteriores del otro. El primer antecedente de este principio, se halla en la “responsa” escrita por Ulpiano, un jurista romano. Dentro de este escrito, se le prohíbe a un padre declarar como nulo el testamento de su hija fallecida. Este antecedente es esencial para comprender cómo funciona la doctrina de los actos propios.

Puesto que, el padre alega que el testamento debe ser anulado a causa de las deficiencias de la emancipación. Sin embargo, se le niega esta posibilidad, dado que anteriormente, el padre habría permitido la emancipación de su hija. De modo que, al hacerlo, le dio las facultadas para dejar un testamento propio y válido.

¿Cómo funciona la doctrina de los actos propios?

cuál es la función de la doctrina de los actos propios

Para dar continuidad a lo anterior, tenemos que tener en cuenta algunas cosas sobre este principio. Lo primero que debemos saber, es que para que sea aplicable, no basta con una simple contradicción entre acciones. Debido a que se reconoce falibilidad humana. Es decir, la libertad que tiene el ser humano para cambiar su comportamiento y corregir sus errores.

Por eso, para entender cómo funciona la doctrina de los actos propios, hay que tener en cuenta las expectativas legitimas. En este sentido, una persona puede planificar su futuro con base en creencias, ideas, hechos, etc. De esta manera, el sujeto, en su accionar, puede crear expectativas en un tercero, que estén basadas en razones y sean legitimas.

Así, este tercero puede obrar de una determinada forma, invirtiendo tiempo y dinero en algo gracias a dichas expectativas. De forma que, si el primero contradice su comportamiento con una acción, lo perjudica.

Por ejemplo, el padre, al otorgarle la emancipación a su hija, reconocía la potestad de ella de tener un testamento. Por tal motivo, al accionar de modo contrario, negando la eficiencia la de emancipación, dañaba esta potestad.

Ámbito de aplicación

Esta doctrina se restringe a aquellos casos en que las expectativas no están protegidas dentro del derecho positivo. Por lo que su uso en la actualidad es bastante limitado.

Finalmente, esperamos que te haya gustado este artículo sobre cómo funciona la doctrina de los actos propios. No olvides que puedes leer más en nuestro blog:

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