funcionamiento de una elipsis

¿Cómo funciona la elipsis?

Este particular recurso lingüístico ha resultado útil para ajustar la formulación de un discurso o mensaje a los modos de la comunicación contemporánea. La cual, acentúa la necesidad de fluidez y constante velocidad en la exposición de lo que se emite o expone. Conozcamos de qué se trata y cómo funciona la elipsis, aprovechando al máximo sus ventajas.

¿Qué es la elipsis?

Para comenzar seguiremos su rastro etimológico que procede la voz latina “ellipsis” que a su vez deriva del término griego «élleipsis». Se traduce como omisión o insuficiencia.  Por ello, se dice que es la falta o ausencia de palabras en una obra completa. Ella pertenece al dominio de los recursos de dicción y figuras retóricas. Dada su estructura es similar a las figuras de Enumeración y Zeugma. Entenderlo, implica también conocer cómo funciona el tiempo.

Conceptualmente, presume la supresión deliberada de un elemento discursivo que puede ser sobreentendido o al menos recompuesto gracias al contexto. En concordancia con la lingüística, está referida solo a ciertas formaciones sintácticas en las que no se encuentra algún vocablo. Cual es necesario para el sentido de la oración o frase.

Para la gramática tradicional, consiste en suprimir algún elemento del discurso sin contradicción con las reglas gramaticales.  Es representativa de las modalidades barrocas de Quevedo y Gracián. También, puede hallársele presente en los contenidos del Refranero Popular.

Finalmente, como figura literaria, es una herramienta a la que recurre la literatura con el objeto de esquivar repeticiones redundantes. Así como también, proveer mayor prosopopeya a un fragmento de la oración produciendo más ritmo y fluidez, sin afectar la construcción gramatical total.

¿Cómo funciona la elipsis?

detalles de una elipse

Una de las funciones más relevantes de la elipsis es dar énfasis al elemento de la oración o frase que no es omitido. Así como proporcionar mayor energía y naturalidad, amén de cierto poder sugestivo.

La elipsis se manifiesta en diversos tipos o variedades. De esta manera existen varios tipos de elipsis: nominal, verbal, de preposición y oracional. Así, en un texto podría llegar a omitirse, si se desea, un nombre, un verbo, una preposición o incluso la totalidad de una oración.

Desde la óptica de la teoría gramatical, la elipsis vale como una fórmula que coadyuva en la regularización de los factores sintácticos del idioma. De acuerdo con este enfoque, en ausencia de las categorías vacías o elípticas, la labor de conseguir patrones generales se hace improbable.

Por su valor en la interacción comunicativa, su uso es muy aprovechado en el lenguaje cotidiano. De hecho, en el lenguaje corriente los individuos apelan constantemente a esta figura expresiva para hacer su comunicación más fluida y concisa.

Es una realidad que la elipsis también constituye parte de los métodos narrativos del cine y la publicidad. Está siempre en la búsqueda de seducir o intrigar a su audiencia.

Ejemplos universales del uso de la elipsis

Algunos interesantes ejemplos de la elipsis podrían ser “yo llevaba flores y ellos, el incienso”, “José cantaba una tonada y sus amigos, unas guarachas”, “A los árboles altos los lleva el viento, y a los enamorados el pensamiento”.

También, en la literatura abundan ejemplos. Entre estos el siguiente de Miguel de Cervantes “…somos señores de los campos, de los sembrados, de las selvas, de los montes, de las fuentes, de los ríos…”.

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