¿Cómo funcionan los germicidas? 🦠

qué son los germicidas
Los germicidas permiten reducir la cantidad de microorganismos de varias superficies

En el área de la limpieza, existe una amplia gama de compuestos químicos que actúan sobre los agentes microbianos con el objetivo de erradicarlos, o al menos disminuirlos. De esta manera, muchos productos limpiadores como los desinfectantes y antisépticos se aplican sobre superficies específicas para evitar infecciones y enfermedades. Precisamente, por esto te hablaremos de cómo funcionan los germicidas, uno de estos artículos de limpieza.

¿Qué son los germicidas?

Los germicidas son compuestos químicos de limpieza utilizados principalmente en hospitales e industrias alimenticias. Sus propiedades les permiten reducir la cantidad de microorganismos del medio ambiente y de varias superficies. Sin embargo, a diferencia de los desinfectantes, estos no eliminan los agentes microbianos, simplemente aminoran su acción bacteriana a un nivel seguro.

Propiedades de los germicidas

La mayoría de ellos se componen por el cloruro de benzalconio, un tensoactivo inhibidor de la actividad viral. Por tanto, como agente antimicrobiano, los germicidas detienen el crecimiento de los microorganismos. Esta es su propiedad principal, sin embargo, este proceso lo hacen sin dañar las superficies en donde se esparce ni otras formas de vida. Es decir, estos productos no son corrosivos, los que los convierten en un excelente compuesto esterilizador.

Tipos de germicidas

Para conocer cómo funcionan los germicidas, es indispensable que existen varios tipos de este producto de limpieza en el mercado. Por tanto, de acuerdo a su estructura química, estos compuestos se pueden clasificar principalmente en:

Fenoles

Estos componentes activos se encuentran en algunos enjuagues bucales, jabones para manos y ciertos germicidas de uso doméstico. Entre sus compuestos el fenol, un tipo de ácido carbólico, es el más antiguo y utilizado. No obstante, por producir consecuencias corrosivas sobre la piel, se ha sustituido el fenol por el o-fenilfenol, un compuesto menos dañino para la salud.

Alcoholes

Las propiedades químicas de los alcoholes pentran la región hidrofóbica de la membrana de los microorganismos, eliminando o reduciendo su acción en el ambiente. Los más utilizados como germicidas son el etílico y el isopropílico, este último también llamado alcohol de limpieza. No son corrosivos, pero si tienen altas propiedades inflamables. Este tipo de germicidas no es eficaz contra esporas bacterianas y hongos.

Halógenos

Por último, pero no menos importantes, encontramos a los halógenos, agentes germicidas oxidantes. Sus elementos químicos base son el iodo y el cloro, componentes que los hacen unos desinfectantes potentes y efectivos. Se utilizan en el tratamiento del agua potable (cloramina-T), para la limpieza de piscinas (cloro), para el aseo de desagües (hipocloritos) y como antiséptico para cortes y raspaduras en la piel (yodo).

el yodo como tipo de germinicida

En conclusión, podemos comentar que los germicidas son excelentes productos para la desinfección, esterilización y enjuague de una gran diversidad de ambientes. Sus propiedades no corrosivas los hacen ideales para la limpieza de superficies delicadas y excesivamente sucias. En definitiva, un compuesto limpiador para tener a la mano en el hogar.

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