cómo funciona el líquido amniótico

¿Cómo funciona el líquido amniótico?

Si algún temor invade a las madres en la última etapa de embarazo es el de perder líquido amniótico fuera de tiempo y confundirlo con romper fuentes. Si es tu caso en este artículo aprenderás cómo funciona el líquido amniótico.

El líquido amniótico

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El líquido amniótico es un fluido de un amarillo suave y transparente que comienza a acumularse en el saco amniótico luego de la fertilización (dos semanas). Transcurridas 10 semanas se convierte en una fuente cuyo contenido permite el desarrollo del feto. Contiene fosfolípidos, lípidos, carbohidratos, urea, electrolitos y proteínas, los cuales aportan el 10% de los requerimientos proteicos del bebé.

En un principio se produce a partir de sangre materna, luego de la semana 12 el bebé contribuye con su orina. La cantidad máxima de líquido que se puede acumular es de 800 ml. Luego de la semana 38 se reduce a 500 o 600 ml permaneciendo así hasta culminar el embarazo (semana 40).

¿Cómo funciona el líquido amniótico?

El líquido amniótico está en constante circulación dentro del saco amniótico, el bebé lo expulsa por su orina y luego lo “inhala” y lo traga, durante todo el embarazo. Este líquido es prácticamente su hogar.

Incluso contiene unto sebáceo o vérnix caseosa que lubrica la piel del bebé protegiéndolo del propio líquido, el cual suele ser irritante y deshidratante. También tiene vellosidades o lanugo que protegen su cuerpo.

Por otro lado, el líquido amniótico ayuda a que su estructura ósea crezca adecuadamente gracias a que le permite moverse. Evita también presión en el cordón umbilical y permite que los pulmones se desarrollen adecuadamente. Mantiene constante la temperatura en el entorno del bebé para que no pierda calor. Además, funciona como amortiguador y no permite que el bebé se lesione en caso de movimientos bruscos o golpes

Complicaciones con el líquido amniótico

Generalmente el obstetra debe chequear cómo funciona el líquido amniótico durante todo el embarazo por medio de ecografías. Pero más exhaustivamente en los últimos meses de gestación y vigilar si la paciente tiene menos o más cantidad de líquido de la normal.

Cuando existe líquido amniótico en exceso se conoce como hidramnios. Esto ocasiona presión en el diafragma de la madre, abulta el útero, adelanta el parto o dificulta la respiración de la embarazada. Por el contrario, si es muy poco se llama polihidramnios, causa de malformaciones fetales por compresión del feto y limita la maduración de sus pulmones.

Un problema delicado que puede presentarse es la presencia de meconio en el líquido amniótico llamado “tener aguas manchadas”. Esto causa un problema respiratorio, ya que al inhalarse y entrar al árbol bronquial del bebé produce el síndrome de aspiración de meconio.

Una de las pruebas para analizar el líquido amniótico es la amniocentesis que de ser necesaria permite estudiar defectos y enfermedades congénitas. Verificar la maduración pulmonar fetal, confirmar infecciones intrauterinas, determinar sexo y factor Rh del bebé. Incluso sirve como tratamiento para drenar líquido (amniodrenaje) en caso de polihidramnios.

Ahora que conoces cómo funciona el líquido amniótico puedes tratar de llevar tu embarazo con la mayor tranquilidad posible, si tienes un control de embarazo adecuado. Lo contrario es perjudicial no solo para la salud de tu bebe sino para la tuya.

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