cómo funciona una máquina para tatuar

¿Cómo funciona una máquina para tatuar?

Desde tiempos ancestrales el ser humano ha tenido la necesidad de grabar en su piel, símbolos y letras, que le permiten mantener una memoria visual a través de los tiempos, ya que estas marcas son permanentes. Con variadas técnicas se llevan a cabo los tatuajes, por lo que le mostraremos cómo funciona una máquina para tatuar.

La evolución de la máquina para tatuar

Para poder comenzar a explicar cómo funciona una máquina para tatuar, es importante hacer un breve repaso por su historia, ya que proviene de una compleja discusión de titularidad referente a su invento.

En el año 1876, Thomas Alva Edinson patentó un aparato, que funcionaba como máquina rotativa, con la finalidad de que este, supliera trabajos de transcripción, y poder así sustituir las labores manuales realizadas por las secretarias.

Sin embargo, tiempo más tarde, y utilizando la misma fórmula de Edinson, Samuel O’Reilly modificó el funcionamiento de la misma, agregando un tubo de tinta, para usarla con el objetivo de introducir tinta en la piel. Tiempo después Thomas Riley, mejoró el sistema, agregando bobinas, y electroimanes, para un mejor funcionamiento.

Es por ello, que hoy en día, a pesar de la revolución que marcó en su momento la máquina de tatuar con un sistema rotativo, similar a un bolígrafo, se utilizan de forma clásica, las bobinas electromagnéticas, por su practicidad y peso.

¿Cómo funciona una máquina para tatuar?

partes de una máquina de tatuar

Sí se desea entender cómo funciona una máquina para tatuar, se debe comenzar por conocer sus características más generales. Y es que, mide alrededor de 10cm de largo, y pesa aproximadamente unos 150 a 200grs, aunque se han elaborado modelos más livianos.  Su frecuencia en cuanto a la oscilación que posee la aguja se basa de 100 a 120hz.

Este equipo está compuesto por una aguja, un tubo que porta la aguja, un bastidor, el sistema de accionamiento, y la alimentación eléctrica, que normalmente irá acompañado por un pedal, que ayudará al tatuador a regular la intensidad de las inyecciones.

Regularmente cuando se observa el proceso de tatuar, parece en extremo sencillo: solo activar la máquina e ir dibujando en la piel. Sin embargo el trabajo interno del equipo para poner inyectar la tinta en la piel, es más complejo.

Una máquina para tatuar posee una aguja que se desplaza de arriba abajo, a través de un tubo hueco, que a su vez  es envuelto en un mango que permite al tatuador sostenerla. La aguja se coloca en movimiento mediante el dispositivo electromecánico.

De esta forma, la aguja penetrará la epidermis 1mm, de forma muy rápida, entre 50 y 3 mil veces por minuto, con la finalidad de inyectar la tinta en la parte más profunda de la piel, para que pueda quedar de forma permanente. Es importante conocer que la tinta para tatuajes está elaborada con varios pigmentos, que pueden ser de origen vegetal, mineral, metálicos o plásticos.

Tipos de máquinas para tatuar

Adicionalmente, al funcionamiento interno, estos equipos han evolucionado en cuanto a qué tatúan específicamente, y es que existen máquinas para tatuar líneas, puntos o hacer trazos muy delicados, también están las máquinas para sombreado, y las máquinas mixtas que hacen trazos, sombrean y colorean o rellenan.

Es interesante aprender cómo funciona una máquina para tatuar, ya que de esta manera, se puede profundizar acerca de este mundo, que ha creado toda una cultura referente al lenguaje que dibuja de forma permanente en la piel.

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