cómo funciona el riesgo de exclusión social

¿Cómo funciona el riesgo de exclusión social?

Tanto en la actualidad como en tiempos muy antiguos ha existido el repudio hacia personas consideradas diferentes a la mayoría de las personas de una sociedad. Este rechazo puede evidenciarse tanto en países subdesarrollados como en los más prósperos y las causas son muy diversas. En este artículo vamos a explicar cómo funciona el riesgo de exclusión social.

La exclusión social

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Cuando escuchamos hablar de exclusión social, se hace referencia al repudio que sienten algunas personas hacia otro grupo minoritario o individuos. Las personas excluidas socialmente no tienen ni oportunidad ni participación dentro de las funciones básicas y cotidianas de la vida social. Incluyendo áreas laboral, económica, legal, política o cultural de la sociedad o país en el que habita. O sea, que los despojan de sus derechos esenciales.

Por otro lado, es un proceso multidimensional y muy complicado. Las personas afectadas por la exclusión social pierden cualquier beneficio o derecho que debe poseer al igual que los demás. Es decir, no pueden ser parte de las actividades y relaciones sociales en ningún ámbito, incluso, les son negados los servicios, derechos, bienes y recursos. Por tanto, su calidad de vida, cohesión y equidad en la sociedad se ven perjudicadas.

¿Cómo funciona el riesgo de exclusión social?

Cualquier individuo puede en algún instante de su vida correr el riesgo de ser excluido socialmente y su desarrollo individual puede verse afectado negativamente. Ser un “excluido social” parcial o totalmente, no es una característica de las personas es simplemente un situación por la que se puede atravesar en determinado momento. Los factores que ponen a un individuo en peligro de ser rechazado dentro de la sociedad son muy diversos, entre ellos:

  • Económicos: no tener vivienda, inestabilidad económica, bajos ingresos, necesidades económicas, falta de recursos, infravivienda, etc.
  • Laboral: falta de experiencia, desempleo, empleo inestable, analfabetismo, falta de acceso a adiestramiento ocupacional, nivel formativo deficiente, entre otros.
  • Social: aislamiento, familia disfuncional, falta de vínculos familiares, sociales y/o de la comunidad, no lograr participar en la “red social” equitativamente, etc.
  • Personal: desmotivación, discapacitados, problemas para ingresar a medios preventivos de salud, antecedentes penales o adicciones.
  • Cultural: maltratos, violencia, inmigración, estigmatización, minoría étnica, idioma, etc.

¿Cómo reducirla?

Podemos resumir que la forma cómo funciona el riesgo de exclusión social tiene que ver marginación, pobreza, discriminación, vulnerabilidad y desigualdad de algunos individuos. Entre las causas que la originan están el género, religión, nivel económico, identidad sexual, color de piel, raza, discapacidad cognitiva o física, condición migratoria, entre muchas otras. La única manera de reducir el riesgo de exclusión social es fomentando la inclusión social.

Podemos definir, “inclusión social”, como el proceso de mejoramiento de las condiciones de vida de los individuos en riesgo de exclusión social o de pobreza. De modo tal, que se le ofrezcan las mismas oportunidades de participación tanto en el ámbito económico, laboral y educativo que posee el resto de la sociedad. Permitiéndoles el disfrute de una vida social plena, además de un nivel adecuado de existencia.

El objetivo principal de la inclusión social es que todas las personas independientemente de sus distinciones individuales alcancen un progreso compartido entre todos los individuos.

Es importante que todos conozcamos la manera cómo funciona el riesgo de exclusión social. No es bueno rechazar a personas por el solo hecho de que no sean iguales a nosotros.

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