los seguros contra todo riesgo no se limitan a los vehículos solamente

¿Cómo funcionan los seguros contra todo riesgo?

Ser dueños o propietarios de algo nos da una sensación de independencia y estima alta. Pero poseer una propiedad conlleva una alta responsabilidad, con nosotros mismos y con nuestro entorno. El riesgo es inherente a la vida misma, nada está totalmente previsto o exento de peligro. Por esta y más razones debemos conocer cómo funcionan los seguros contra todo riesgo.

¿Cómo funcionan los seguros contra todo riesgo?

Los seguros contra todo riesgo son un tipo especial de póliza, que posee cláusulas con las que la aseguradora pretende cubrir la mayor cantidad posible de eventos o siniestros que pueda sufrir una propiedad, tales como vehículos o edificaciones.

Los seguros pueden cubrir porciones de actividades. Así, por ejemplo, un seguro obligatorio para un vehículo cubre los daños ocasionados a terceros, pero por lo general no los daños propios. Las aseguradoras limitan también los eventos a los que pueden dar cobertura. Por el contrario, una póliza de seguro contra todo riesgo cubrirá la mayor parte de dichos eventos, incluyendo los que son causados por el propietario.

¿Qué cubren los seguros contra todo riesgo?

Mayormente escuchamos hablar de este tipo de pólizas en referencia a vehículos. No obstante, otro tipo de propiedades también son susceptibles de aseguramiento. Una casa, un local comercial, una empresa, pequeña o grande, pueden ser asegurados contra todo riesgo. Por supuesto, por cada caso particular habrá unas condiciones diferentes.

un seguro contra todo riesgo cubre daños propios y a terceros

Tipos de riesgos

Los riesgos tipificados en una póliza contemplan una amplia gama de posibles siniestros.

Eventos naturales

Tormentas, ciclones y huracanes, y sus efectos como deslaves e inundaciones. Caída de rayos, y sus efectos como desprendimiento de tendido eléctrico y árboles.

Daños a terceros

Aplica sobre todo para los vehículos. Contempla desde rayaduras hasta choques con pérdida total del otro vehículo. También responde en caso de daños a patrimonio público como postes y semáforos.

Asistencia

Incluye la asistencia mecánica y en carretera, en caso de desperfecto.

Robo

Parcial o total. También se incluyen los daños causados por vandalismo.

Incendio

Por lo general, causado por desperfectos del sistema eléctrico. Por supuesto que si se trata de negocios o residencias hay unas condiciones distintas, generalmente más amplias. La asistencia, por ejemplo, se refiere a personal técnico, como plomero, electricista, fontanero, etc.

a la hora de adquirir un seguro hay que leer las letras pequeñas

Cuidado con las letras pequeñas

Contratar un seguro contra todo riesgo no significa que se obtiene un permiso para transgredir la ley o el sentido común. Existe un código civil, unas leyes y algunas normas no escritas que deben tomarse en cuenta. ¿Cuáles son? Citemos un solo caso generalizable: negligencia. Si, por ejemplo, conducimos en estado de embriaguez o bajo efectos de narcóticos, habrá problemas para que el seguro se haga cargo de nuestra situación.

En los casos de residencias y empresas, no podemos acusar un robo si hemos sido negligentes y faltos de sentido común, por ejemplo, al pecar de confiados o dejando abiertas puertas o ventanas.

Una empresa puede perder una cobertura en caso de incendio si se demuestra que, por ejemplo y como un caso que hasta parece tonto, los extintores no han tenido el mantenimiento adecuado, o el sistema eléctrico presenta improvisaciones.

Finalmente, cabe recordar que tener un seguro no nos hace invulnerables. Un seguro de vida no nos asegura seguir vivos, solo que nuestros deudos no queden desamparados. El mejor seguro es ser precavidos.

Esperamos haberte ayudado a entender cómo funcionan los seguros contra todo riesgo. Asimismo, queremos extenderte una invitación para que continúes leyendo

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