¿Cómo funciona el Sistema ABS?

En estos tiempos tan modernos, la tecnología ha hecho que todo funcione mejor, por ejemplo, el Sistema ABS es un dispositivo básico en todos los vehículos actuales para ayudar con el frenado.

Pues los vehículos nuevos son muy potentes y por ende llegan a desarrollar altas velocidades, y si no se cuenta con un buen sistema de frenado, se corre el riesgo de sufrir algún tipo de accidente en las vías.

Que es el Sistema ABS

El Sistema ABS, como muchos ya sabrán, significa en inglés Anti-lock Braking System (ABS), y es una de las medidas de seguridad estandarizadas en los automóviles modernos.

Este sistema se encarga de evitar el bloqueo de alguna de las ruedas del automóvil en caso de frenada, y a su vez permite una mayor maniobrabilidad del automóvil.

Cómo funciona el Sistema ABS

Cuando se bloquea una o varias ruedas, el carro se hace súbitamente incontrolable por mucho que viremos el volante, el automóvil se limitará a seguir la inercia y nos impedirá esquivar algún obstáculo presente en la vía.

Es por ello que tu auto no bloquea así los neumáticos gracias al Sistema ABS, por ello su funcionamiento lo explicaremos de manera muy práctica, y es a través de las competiciones automovilísticas como la Fórmula 1.

En ese instante te podrás haber dado cuenta que en varias ocasiones cómo los pilotos bloquean alguna de las ruedas del monoplaza, habitualmente, una del tren delantero, cuando llegan a una frenada intensa.

Ello genera un plano en el neumático y una corriente de humo blanco instantánea, y es en ese momento, para muchos sorprendente, pues no estamos acostumbrados a ver bloqueos de ruedas en nuestro día a día.

Pues casi todos, por no decir todos los automóviles modernos, de la década de los 90 en adelante, colocan un sistema electrónico que se encarga solo y exclusivamente de evitar esa situación.

Y es que para evitar ese bloqueo y mantener el control del carro en el volante, en la década de los 70 y los 80 se comenzó a implantar el sistema ABS en algunos automóviles.

En un primer momento eran primitivos sistemas mecánicos, pero con el paso del tiempo se hicieron electrónicos, mucho más eficaces y por supuesto, más útiles y necesarios para la seguridad del vehículo y sus ocupantes.

Partes del Sistema ABS

Podemos decir que este sistema cuenta, esencialmente, con tres partes:

Sensores de Giro: Estos están situados en las ruedas, generalmente junto al sistema de frenado y son los que miden en todo momento el movimiento del neumático y envían los datos a la centralita de control.

Centralita de Control: Es la que recibe todos los datos de los sensores situados en las ruedas y los interpreta, por ejemplo, cuando detecta que uno de los neumáticos gira a un número de revoluciones por minuto inferior al resto, asume que está bloqueado o está próximo a sufrir un bloqueo y en ese momento envía una señal a las electroválvulas implicadas para deshacer el bloqueo o evitarlo.

Electroválvulas:  Son las que están situadas en los conductos de freno, cuando la centralita de control las activa, se abren y absorben parte del líquido de freno, reduciendo la presión que el líquido situado en el conducto principal transmite a las pinzas de freno y, paralelamente, reduciendo la intensidad con la que se está frenando esa rueda.

Uso del Sistema ABS

Las diferencias entre frenar con sistema ABS y hacerlo sin él son muy notables, especialmente cuando tenemos que esquivar por sorpresa algún obstáculo situado en la carretera.

Con el sistema ABS, tan solo tendremos que limitarnos a pisar el pedal del freno al máximo y girar el volante, algo que la mayoría de conductores hacen por instinto, pero sin sistema ABS, tendremos que frenar bruscamente.

Al mismo tiempo, soltar el pedal del freno, girar y volver a pisar el pedal del freno si resultase necesario, en un proceso más complejo y, sobre todo, menos instintivo que el que debemos seguir con los sistemas ABS activados.

No obstante, el sistema ABS no es perfecto, pues su uso conlleva una serie de inconvenientes que, en determinadas situaciones se tratan de evitar a toda costa, y es que el mayor de ellos es el aumento de las distancias de frenado.

Y es que la centralita reduce en múltiples ocasiones la intensidad de frenado de aquellas ruedas susceptibles a bloquearse, reduciendo también el módulo de frenado total del coche.

A su vez aumentando, por lo tanto, la distancia de frenado y el tiempo necesario para producir la detención total del coche, es por esto por lo que en competiciones como la Fórmula 1, donde lo principal es la velocidad, está prohibido su uso.

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