cuáles son los tipos de suelo

¿Cómo funcionan los tipos de suelo?

Son muchos los factores que deben considerarse en la construcción, tanto en su fase inicial como en la de obra y en la final. Cada uno de esos aspectos que involucran una obra son de suma importancia y de ellos dependerá que la edificación pueda realizarse correctamente. En este artículo te hablaremos de uno de esos y del que depende gran parte de la construcción. Mantente leyendo para que conozcas cómo funcionan los tipos de suelo.

¿Qué son los tipos de suelo?

Es necesario que conozcas más sobre estos antes de que te expliquemos cómo funcionan los tipos de suelo. En construcción se entiende por suelo a la superficie o terreno donde se lleva a cabo una edificación. Este se encuentra conformado por una variedad de componentes como la arcilla, rocas, arena, distintos minerales, agua, aire, organismos vegetales y animales. Es por ello que se le considera un sistema compuesto por varias fases (sólida, gaseosa y líquida).

Tener conocimiento del tipo de suelo con el que se pretende trabajar es vital para realizar una obra. Pues aportará información sobre la capacidad que puede tener para soportar estructuras o para oponer resistencia ante movimientos sísmicos. Además, permitirá determinar el tipo de maquinaria a utilizar para desarrollar el proyecto de construcción. Al igual que el tipo de cimentación y las dimensiones más apropiadas conforme a sus características.

¿Cómo funcionan los tipos de suelo?de qué se tratan los tipos de suelo

Ahora que conoces más acerca de estos, te enterarás a continuación de cómo funcionan los tipos de suelo. El cual posee una variedad de clasificaciones, siendo la más destacada la que divide a los suelos de acuerdo a su funcionalidad. Son principalmente cinco y se conocen como suelos arenosos, arcillosos, pedregosos, limosos y calizos. Estos son los que mejores propiedades y/o condiciones presentan para la construcción.

Los suelos arenosos están compuestos por arenas gruesas y medias que aportan resistencia para sostener estructuras. Se caracterizan por no sufrir alteraciones frente a la humedad o cambios climáticos. Aunque son propensos a ceder a sismos y a presentar erosión. Por su parte, los arcillosos están conformados por granos finos y suelen responder ante cambios de clima o a la humedad ensanchándose. Esto influirá en su uso según la zona de la obra y en la cimentación (deberá ser profunda).

Suelos limosos

Este tipo de terreno posee granos de tamaño mediano con los que resulta fácil trabajar. No posee gran maleabilidad y tiene una escasa propiedad para la cohesión. Por lo que se requiere de una cimentación especial para laborar sobre él.

Suelos pedregosos

Este suelo está conformado por piedras y sus cualidades impermeables no le permiten retener humedad. Lo que es beneficioso si se utiliza como base para las cimentaciones, especialmente si la construcción es de varios niveles.

Suelos calizos

Esta categoría incluye el terreno que se crea como resultado de la descomposición de la piedra caliza. Suele ser árido y responde rápidamente a la humedad, por lo normal se emplea para servir de relleno a la edificación. En este suelo no se necesitan cimentaciones de gran profundidad.

Acabas de enterarte de cómo funcionan los tipos de suelo. Así que ya cuentas con más conocimiento sobre estos y sus propiedades para ser usados en las construcciones.

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