funcionamiento de los zapatos

¿Cómo funcionan los zapatos?

Indispensables como la ropa y la comida, son vistos desde hace generaciones como símbolo o señal de estatus socioeconómico. Lo cierto es que su historia es también nuestra historia. Razón, suficientemente sugestiva, como para que busquemos comprender cómo funcionan los zapatos.

¿Qué es un zapato?datos de los zapatos

Hay quienes rastrean la etimología de la voz zapato al “zabata” del idioma turco, o del  árabe “Sabbat”. Asimismo, en la Edad Media se usaban vocablos muy parecidos como “sapato” en  portugués o “savate” en francés.

Se tienen evidencias de su uso desde la última era glaciar, fundamentalmente confeccionados en cuero o pieles de animales. Estos primitivos modelos consistían en un único trozo de piel de animal atado a cada pie. Luego, en culturas como las egipcias y romanas se utilizarían simples sandalias de papiro y fibras de palmas, debido al clima.

El diseño del zapato se ha transformado considerablemente en el transcurso de la historia humana según las culturas. En tiempos modernos ha sido más la moda que la funcionalidad la que ha dictado muchos de los elementos de su diseño. A saber, los tejidos empleados, la altura de los tacones, la presencia o no de cordones o correas, entre otros detalles.

Un zapato es una clase de calzado y una prenda adjunta al vestuario de los seres humanos, que es elaborado en la búsqueda de proveer resguardo y comodidad a los pies. Por regla general, los zapatos no superan el nivel del tobillo, componiéndose de una suela generalmente de cuero o goma y una estructura remanente que puede presentar diversidad de materiales según sus fines y su diseño.

En caso de que supere esta altura, pasan a ser considerados generalmente calzado y más detalladamente botas o botines. Del mismo modo, si la funcionalidad se vuelve regente, vemos entonces zapatos con fines médicos, para ejemplificarlos podemos ver cómo funcionan el calzado ortopédico.

Tipología actual de los zapatos

Primeramente, los zapatos pueden clasificarse según el género del usuario. Así tenemos los femeninos y los masculinos. Estos últimos suelen subdividirse dependiendo de sus características o materiales. Consecuentemente, se agrupan según las suelas y tacones, así como según las puntas del calzado y de acuerdo con su abrochado.

Otra clasificación posible es conforme al uso que se les dé a los zapatos; así tendríamos zapatos de diario y zapatos de trabajo. Los primeros son también conocidos como zapatos de calle y se caracterizan por ser calzados seguros, confortables y acordes a la estética.

En el caso de los zapatos de trabajo, estos se ajustan a ciertas normas de seguridad y deben ser resistentes a ciertas sustancias. Del mismo modo, deben ser antideslizantes y/o antiestáticos, resistir variaciones de temperaturas. Finalmente, las suelas y puntas deben ser probadamente duras para cumplir con su función protectora.

¿Cómo funcionan los zapatos?

La manufactura de los zapatos ha acompañado a la humanidad desde el instante en que la urgencia de cubrir sus pies, para protegerlos de efectos climáticos y de accidentes en el terreno, apareció. Al pasar de los siglos, el calzado ha mutado configurándose en diversas formas y materiales, casi siempre influidos por la moda y las costumbres.

A partir del siglo XVII, la tendencia en la confección de zapatos de cuero se ha distinguido por el cosido único. Progresos en la industria del plástico, del caucho, tejidos sintéticos, y un largo etcétera, han permitido a los fabricantes crear zapatos alejados notablemente de las fórmulas artesanales o tradicionales.

Si estos datos sobre cómo funcionan los zapatos fueron de tu agrado, también podrías leer sobre:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *